Amazon: Cómo autopublicarse un libro

En España se lee poco y lo que se lee no termina de entenderse. Así lo afirma un informe de 2013, según el cual nuestro país es el penúltimo de una lista de más de 20 en comprender lo que se lee. A pesar de la falta de costumbre del ciudadano de a pie de lanzarse en la lectura, la crisis ha incrementado los lectores, según el gremio de editores superaba el 60% en 2012 aunque paradójicamente se han vendido menos libros.

El precio de los libros ha provocado que muchos lectores se han pasado al bando del libro digital que ya es objeto del pirateo. El principal hándicap reside en que el libro digital no tiene un precio adecuado a este tipo de edición cuando se trata de los libros más vendidos o más conocidos. No es una justificación, pero parece irreal que un libro en papel y un libro electrónico para descarga apenas se lleven unos euros en el precio.

La excepción la constituyen los libros que los autores publican en plataformas digitales de manera autogestionada y con precios muy asequibles para el lector. Amazon se ha convertido en la plataforma más utilizada por los autores noveles para ver su obra publicada, y a partir de ahí empieza un nuevo camino alejado de las editoriales y del modo habitual de publicar. Cualquiera puede colgar su novela en internet y esperar que el boca a boca obre el milagro, y lo obra. Existen autores que viven de la publicación de sus obras en la red y aunque la venta de libros digitales no llega al 10% de las obras totales vendidas, deja margen para los autores más exitosos. No es fácil y no siempre se consigue, una vez que se consigue subir a la primera línea, es complicado mantenerse ahí.

Amazon permite subir un libro publicado de manera automática, el requisito único es que esté en formato PDF y a partir de ahí comienza la aventura. Nadie va a corregir ese texto ni va a asegurarse de que su estilo sea correcto, así que el propio autor ha de asegurarse de que esté todo correcto, ni no quiere costear este servicio. La promoción corre también a cargo de quien sea el autor de la historia y por otra parte habrá que pensar en el precio. En nuestro país, si el precio que se pone al libro supera los 3 euros, el 70% de cada ejemplar vendido corresponde al autor. Si se pone un precio menor, el porcentaje baja hasta el 35%. Ahora bien, en un primer momento no se busca tanto el beneficio económico como el darse a conocer. No se puede poner un libro de manera gratuita porque Amazon se lleva una comisión, aunque sí plantea la posibilidad de ponerlo gratis durante unos días cada trimestre, como una manera de promocionar la obra.

De este modo se democratiza la posibilidad de publicar la creatividad de cada uno, pero también se ve claramente que si una historia no funciona, no funciona. El mercado de los libros digitales autogestionados es sincero, no como el mercado de las editoriales que anteponen (algunas) sus intereses a la calidad de la lectura. Estar en Amazon es someterse al veredicto real de los lectores y darse de bruces con la realidad. Porque no todo lo que se publica en papel tiene calidad, ni mucho menos, y porque hay mucha literatura de calidad que no se publica en papel. ¿Quién determina qué es una buena novela y qué no lo es?

El lector tiene la última palabra, el problema de España es que en este país escasean los lectores.