Amazon: ¿cómo quejarse a través de Internet en caso de tener un problema?

Que las nuevas tecnologías nos han facilitado la vida a todos es evidente. Gracias a Internet, ahorramos mucho tiempo e, incluso dinero, para hacer las cosas. Obtenemos información de cualquier tipo, podemos relacionarnos con otras personas, hacer la compra o vender productos que ya no queramos.

Tareas que nunca hubiéramos pensado, ahora las podemos hacer con un solo click. Pero hay cosas básicas que no podemos hacer. Es el caso de las páginas web que venden artículos en la red, sin poseer un domicilio fijo. Por ejemplo, Amazon.

Esta empresa, de origen estadounidense, se dedica a vender libros electrónicos, así como productos de electrónica a través de la red. Todas las gestiones se hacen con un ordenador. Eliges el producto que quieres, comparas entre varios modelos y lo añades a tu cesto de la compra. Una tarea sencilla en principio, pero que puede tener ciertas complicaciones.

No tiene por qué pasar nada, pero en caso de que el producto no sea como esperamos o no funcione correctamente, tenemos un inconveniente. Su departamento de quejas es online o telefónico. Algo que complica la tarea de explicar a la compañía cuál es nuestro problema.

Por muy amables que sean contestando a nuestro correo electrónico, nunca será igual que cuando un dependiente nos atiende en la tienda. O por muy simpáticos que sean al teléfono, es difícil que nos solucionen el problema.

Aunque los tiempos cambien y las nuevas tecnologías se conviertan en las protagonistas de nuestras vidas, hemos de tener en cuenta ciertas limitaciones. El no poder solucionar nuestras dudas cara a cara complica mucho la compra de productos. No podemos enseñar en qué estado se encuentra nuestro e-book, porque nadie lo está viendo. Por eso, creo que, para ciertas situaciones, tener a una persona de carne y hueso enfrente es fundamental.

El servicio que ofrece Amazon es muy satisfactorio, pero hay casos en los que no nos complace del todo. Por ejemplo, queremos comprar un libro electrónico a través de amazon.es. Realizamos la compra en diez minutos, ponemos nuestra dirección, la numeración de la tarjeta de crédito y listo. En tres días nos llega el libro. Pero cuando lo abrimos, descubrimos que viene con una abolladura. ¿Qué hacemos? Porque no podemos ir a la tienda y enseñárselo al dependiente. Tendremos que ponernos en contacto con la compañía, vía e-mail o teléfono, y explicarle el problema. Es posible que nos digan que se lo volvamos a enviar y ellos nos remitirán uno nuevo.

Parece sencillo, pero habremos perdido mucho tiempo en algo que personalmente se podía haber hecho más rápido.

Hay servicios que Internet nos da con mayor facilidad, pero también hay que tener en cuenta que hay cosas que se hacen mejor con los métodos tradicionales.